-Morcilla tradicional de Burgos.
Mostramos una receta casera de "morcillas de Burgos", es una de las muchas recetas que existen por la provincia de Burgos.
Visitando la provincia observamos distintos elementos e incluso formas de cocinar.
Por la zona de Aranda de Duero, las morcillas están especiadas con comino y canela. En Cardeñajimeno, la familia de Carlos echa abundante cantidad de cebolla. En mi localidad, Iglesiapinta, añaden a la receta miga de pan. En Palazuelos de la Sierra, conservan una tradición de hacer harinatos, donde cambian el arroz por harina.
También conozco una familia en las Caderechas que cuece el arroz antes de ponerlo en la mezcla, para después terminar de cocer las morcillas.
Después de conocer algunas de estas recetas, nosotros hemos optado por esta, que es una mezcla de algunas de las anteriores.
-Ingredientes:
-13 gramos de pimentón picante.
-5 gramos de pimienta.
-62 gramos de pimentón dulce.
-1 cucharada sopera de orégano
-1300 gramos de arroz.
-63 gramos de sal.
-500 ml de sangre.
-850 gramos de manteca.
-3 kg de cebolla.
-Tripa de la ancha cortada en trozos de 20cm.
Añadimos todos los ingredientes, en un recipiente lo suficientemente grande, para poder mezclar bien. Con las cantidades propuestas en la receta, se aconseja mezclar utilizando las dos manos directamente dentro del recipiente.
Cuando la mezcla este homogénea rellenamos las tripas con la mezcla.
El llenado de las morcillas debe de ser de dos tercios de la capacidad de la tripa, debido al aumento del volumen del arroz durante la cocción.
Antes de comenzar a cocer, es necesario calentar el agua dentro de la cazuela.
Cocer durante una hora y media, desde que empieza a hervir el agua.
Pinchar durante la cocción las morcillas con una aguja, para que no se rompan.
Hay quien aprovecha el caldo de la cocción, conocido como "caldo mondongo" para utilizarlo en sopas u otras recetas.


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Las ventanas más antiguas son de tamaño pequeño, algunas auténticos ventanucos, y se configuran con cuatro gruesos sillares con la cara que da hacia el hueco muy bien tallada y sinuosa la que va a quedar haciendo cuerpo con el muro de mampostería. En Iglesiapinta quedan muchas ventanas de este tipo, destacando unas por el cromatismo de sus sillares de encuadre y otras por esa peculiar forma hemitrapezoidal de los sillares laterales de la ventana con la que parece querer asentárseles mejor en el muro.






El retablo número dos, inicialmente adosado al muro este del ábside, era una sencilla estructura de madera de formas clasicistas. Por las formas que presentaba nos parece que se podía datar en la primera década del siglo XVII. Destacaba el sagrario con relieve de Cristo resucitado en la puerta y dos hornacinas laterales que debieron tener las tallas de San Pedro y San Pablo.
El tercero presenta muchas similitudes con el número uno, también está enmarcado en un arco abierto en el muro, en este caso en el meridional.

